Agronova Biotech demuestra con Bulhnova en pistacho la viabilidad de reducir un 50% la fertilización mineral sin pérdida de rendimiento ni deterioro del suelo
Un estudio multianual (2022–2025) en condiciones comerciales confirma el papel de Bulhnova en la eficiencia nutricional y la funcionalidad del microbioma en sistemas mediterráneos.
Agronova Biotech ha presentado en el Almond & Pistachio Conference 2026 los resultados de un estudio de larga duración realizado en una explotación comercial de pistacho en Andalucía, que demuestra que es posible reducir hasta un 50% la fertilización mineral manteniendo la productividad, la calidad nutricional del cultivo y mejorando la salud del suelo.
El trabajo, desarrollado entre 2022 y 2025 en Pistacia vera L. cv. Kerman, evaluó una estrategia de biofertilización basada en microorganismos PGPR (Azospirillum brasilense M3 y Pantoea dispersa C3) en condiciones reales de producción.
Resultados agronómicos: productividad estable con menos insumos
Los resultados obtenidos muestran que la reducción del 50% de la fertilización mineral no comprometió el rendimiento del cultivo en ninguna de las campañas evaluadas.
Durante la campaña 2024, año de alta producción dentro del ciclo vecero del pistacho, las parcelas biofertilizadas alcanzaron niveles productivos equivalentes al manejo convencional (~3.200 kg/ha), manteniendo además mejores indicadores de vigor y estado general del cultivo.
Resultados visuales del estudio (Figuras incluidas)
El trabajo se acompaña de un conjunto de gráficas de seguimiento agronómico, nutricional y microbiológico, que permiten visualizar la evolución del sistema durante las tres campañas:
| Date of assessment | 23/06/2023 | 20/09/2023 | 19/06/2024 | 25/09/2025 | ||||
| Reference Jun-23 | Bulhnova Jun-23 | Reference Sep-23 | Bulhnova Sep-23 | Reference Jun-25 | Bulhnova Jun-25 | Bulhnova 2 years Sep-25 | Bulhnova 3 years Sep-25 | |
| Nitrogen (N %) | 2.05 | 2.01 | 2.04 | 2.3 | 2.5 | 2.39 | 1.92 | 1.71 |
| Phosphorus (P %) | 0.19 | 0.2 | 0.099 | 0.12 | 0.18 | 0.16 | 0.07 | 0.05 |
| Potassium (K %) | 1.47 | 1.26 | 1.93 | 1.9 | 0.75 | 0.6 | 1.66 | 1.38 |
| Calcium (Ca %) | 1.91 | 2.08 | 3.83 | 3.56 | 2 | 2 | 4.58 | 3.51 |
| Magnesium (Mg %) | 0.32 | 0.41 | 0.63 | 0.43 | 0.41 | 0.345 | 0.8 | 0.67 |
| Sulfur (S %) | 0.2 | 0.18 | 0.14 | 0.15 | 0.19 | 0.22 | 0.1 | 0.1 |
| Boron (B ppm) | 112 | 107 | 272 | 210 | 77 | 78 | 203 | 182 |
| Copper (Cu ppm) | 9.76 | 8.29 | 22.8 | 8.71 | 11.1 | 10.2 | 3.71 | 4.2 |
| Iron (Fe ppm) | 45.5 | 46.3 | 66.5 | 48.7 | 41 | 40 | 40 | 40 |
| Manganese (Mn ppm) | 27 | 29.7 | 48.3 | 32.4 | 29.2 | 73 | 38.9 | 100 |
| Molybdenum (Mo ppm) | 0.2 | 0.2 | 0.38 | 0.2 | 0.56 | 1.42 | 0.62 | 0.61 |
| Zinc (Zn ppm) | 9.32 | 9.38 | 13.5 | 7.88 | 17.8 | 22.2 | 11 | 15.6 |
- Figura 1. Evolución del estado nutricional foliar (2023–2025)
Muestra la estabilidad de macronutrientes (N, P, K, Ca, Mg) incluso bajo reducción de fertilización mineral.
| Texture | Physicochemical properties | Macronutrients | Micronutrients | |||||||||
| Sand | 24 | % | pH | 8.37 | – | Total nitrogen | 1833 | mg kg⁻¹ | Boron | 2.87 | mg kg⁻¹ | |
| Silt | 29 | % | Electrical conductivity | 0.30 | mS cm⁻¹ | Nitrate | 168.4 | mg kg⁻¹ | Copper | 2.38 | mg kg⁻¹ | |
| Clay | 47 | % | Organic matter | 2.43 | % | Available phosphorus (Olsen) | 68.05 | mg kg⁻¹ | Iron | 4.08 | mg kg⁻¹ | |
| Oxidizable organic matter | 2.43 | % | Exchangeable potassium | 2.91 | meq 100 g⁻¹ | Manganese | 6.55 | mg kg⁻¹ | ||||
| Total carbon | 1.41 | % | Exchangeable calcium | 25.85 | meq 100 g⁻¹ | Zinc | 1.44 | mg kg⁻¹ | ||||
| C/N ratio | 7.69 | – | Exchangeable magnesium | 5.04 | meq 100 g⁻¹ | |||||||
| Exchangeable sodium | 1.37 | meq 100 g⁻¹ | ||||||||||
- Figura 2. Caracterización del suelo en condiciones finales del ensayo
Refleja la alta capacidad de retención de nutrientes en suelos calizos y la limitación principal asociada a la disponibilidad más que al contenido total.

- Figura 3. Evolución de la comunidad microbiana del suelo (metagenómica)
Evidencia un incremento de diversidad y estabilidad funcional, con dominancia de grupos asociados a ciclos de nutrientes y salud del suelo.
Estas representaciones visuales refuerzan la consistencia de los datos obtenidos a lo largo del estudio y permiten observar de forma integrada la evolución del sistema suelo–planta–microbioma.
Un microbioma más diverso, estable y funcional
El análisis metagenómico mostró una comunidad microbiana estructurada y funcionalmente activa, dominada por grupos bacterianos implicados en:
- Ciclo del nitrógeno
- Solubilización de fósforo
- Transformación de materia orgánica
- Estabilidad ecológica del suelo
Los índices de diversidad confirmaron un sistema más equilibrado y resiliente tras tres años de biofertilización, con mayor redundancia funcional y menor dominancia de especies.
Del desequilibrio químico al equilibrio biológico
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es la desconexión entre el alto contenido total de nutrientes del suelo y su baja disponibilidad real para la planta, una característica típica de los suelos mediterráneos calizos.
La activación del microbioma mediante biofertilización permitió mejorar la movilización de nutrientes y optimizar su aprovechamiento por el cultivo, reduciendo la dependencia de aportes minerales externos.
Validación en condiciones comerciales reales
El estudio comenzó sobre un bloque experimental inicial de 100 árboles y, tras los primeros resultados, se amplió progresivamente hasta cubrir la totalidad de la finca (más de 120 ha), integrándose en un manejo real de producción.
Este escalado progresivo aporta un valor diferencial clave: la validación del sistema en condiciones comerciales reales, más allá del entorno experimental.
Conclusión: eficiencia nutricional basada en biología del suelo
Los resultados confirman que la integración de microorganismos PGPR en estrategias de biofertilización permite:
- Reducir significativamente el uso de fertilizantes minerales
- Mantener la productividad del cultivo
- Mejorar la funcionalidad del suelo
- Incrementar la diversidad microbiana
- Avanzar hacia sistemas agrícolas más sostenibles
Este estudio posiciona la biofertilización como una herramienta clave en la transición hacia modelos de agricultura regenerativa basados en ciencia, microbiología aplicada y eficiencia de recursos.